Carcasona, la famosa ciudad medieval en el sureste de Francia, da nombre a este magnífico juego de mesa llamado Carcassonne (erróneamente llamado Carcassone o Carcasone), recomendado para jugadores a partir de 7 años. Al igual que sucede en la ciudad de Carcasona, en Carcassonne podremos ir desarrollando esta región medieval construyendo iglesias, monasterios, granjas o cuarteles para nuestras tropas.

Si quieres saber más sobre este juego de mesa para familias o amigos, ¡sigue leyendo!

Características del juego:

En este juego de tablero medieval, los jugadores tomarán el rol de fundadores de un área específica, y su principal objetivo será el expandir sus tierras. Durante el turno de cada jugador, podrán colocar una nueva ficha de terreno sobre el tablero. Estas fichas serán combinaciones de ciudades, carreteras, campos y monasterios, por lo que los jugadores deberán conectarlos a piezas ya existentes en el tablero.

Los jugadores disponen, además, de seguidores que les ayudarán a reclamar o conquistar fichas de terreno ya disponibles en el mapa. La naturaleza de los seguidores puede ser ladrones, caballeros, monjes o granjeros, y dependiendo de la clase del seguidor, nos permitirán conquistar diferentes terrenos en el mapa.

Los jugadores conseguirán puntos por cada seguidor que consigan, y el ganador de la partida será aquel que más puntos haya conseguido.

Cómo jugar a Carcassonne:

El modo de juego es bastante sencillo. La partida empieza con una sola ficha de terreno sobre la mesa, mientras que el resto de fichas aparecen dadas vuelta sobre la mesa. Acto seguido, los jugadores recogerán a sus ocho segudores para comenzar el juego.

Los jugadores pueden realizar hasta tres acciones cada turno.

  1. Colocar una ficha de terreno.
  2. Enviar seguidores.
  3. Puntuar por caminos, ciudades o áreas completadas.

Primera fase: colocar fichas de terreno

Las fichas de terreno de Carcassonne tienen tres marcas distintas en sus bordes, que variarán entre terrenos verdes, carreteras o caminos rústicos y ciudades medievales. Las fichas no pueden ser colocadas aleatoriamente, sino que deben adherirse a cualquier otra ficha que esté dispuesta ya sobre el tablero del juego de mesa.

Segunda fase: enviar seguidores

Durante esta fase, el jugador elegirá un seguidor de sus seguidores disponibles y lo colocará sobre uno de los cuatro tipos de terreno que hemos mencionado antes (ciudades, carreteras, campos y monasterios). Dependiendo de dónde los coloquemos, los seguidores tomarán un rol u otro (ladrón, caballero, monje o granjero). Los seguidores permanecerán en el área asignada hasta que ésta esté totalmente completada. El único seguidor que permanecerá en su terreno hasta el final de la partida es el granjero.

Tercera fase: puntuación de turno

La última fase de cada turno en Carcassonne es para sumar puntos por terrenos completados. Los jugadores recibirán un punto por cada ficha que se haya usado para completar una carretera.

Se considera que una ciudad ha sido completada cuando está rodeada por murallas en todo su territorio. El jugador que tenga más seguidores en una ciudad recibirá hasta dos puntos por ficha de terreno incluida.

Una vez que todas las áreas alrededor de un monasterio estén completadas, el jugador recibirá nueve puntos.

Los jugadores pueden conseguir puntos durante los turnos de otros jugadores siempre que se cumplan las condiciones anteriormente mencionadas.

El sistema de puntos es bastante complejo, pero tras una o dos partidas los jugadores deberían comprenderlos y aplicarlos de manera automática. Cuando todos los puntos hayan sido contabilizados, ganará el jugador que más puntos haya conseguido.

Experiencia de juego:

El juego Carcassonne fue el ganador del prestigioso premio Spiel Der Jahres, un premio otorgado a aquellos juegos de mesa que tienen gran aceptación por su diversión y su facilidad de juego.

Carcassonne es un juego que cumple totalmente con esta premisa. Es fácil de jugar, divertido y cada partida es completamente diferente. Incluso si nunca has jugado a juegos de mesa, te podemos asegurar de que lo pasarás muy bien con este juego. De hecho, es uno de los juegos de mesa más recomendados para principiantes.

A pesar de ser un juego de estrategia, las decisiones en cada partida son bastante sencillas y triviales, en algunos casos, por lo que la mecánica permite una experiencia de juego bastante sosegada y entretenida.

La diversión principal del juego radica en que las fichas de terreno se entregan aleatoriamente y que estas afectan a todos los jugadores. Cada vez que un jugador recoja una ficha de terreno del montón de fichas, esto puede cambiar el trascurso del juego por completo, por lo que todos los jugadores permanecerán siempre expectantes a la siguiente ficha de terreno.

Además, como sucede en muchos juegos de fichas, produce mucha satisfacción ver cómo la partida va completándose a medida que vamos colocando más fichas sobre el tablero. Como si de la antigua ciudad francesa se tratase, la ciudad medieval de Carcasona se va completando a medida que completamos nuestra partida de Carcassonne.

Nuestra opinión sobre Carcassonne:

92%
Puntuación

Es el juego de mesa perfecto para principiantes o para jugadores casuales. Su facilidad de entendimiento, su diversión asegurada y experiencia de juego tan casual lo hacen el candidato perfecto para partidas con amigos o familiares en reuniones de Navidad, cumpleaños o simplemente en quedadas normales.

No es el juego más complejo o bien diseñado que has visto, pero sin duda te hará pasar buenos ratos con tus amigos. Además, existen numerosas expansiones, desde historias de piratas hasta aventuras por el amazonas o incluso por safaris.

Si te ha gustado el Carcassonne clásico, estamos seguro de que disfrutarás aún más de sus variadas expansiones.